logo
¡Bienvenidos a HispaShare.com!
Una web creada por y para
amantes del cine.
Menú principal
Iniciar sesión
userNombre de usuario
lockContraseña
 Iniciar 
Recordar contraseña
Detalles del título

imdb Ver ficha en IMDb

anchor Link permanente

Puntuación IMDB
6 estrellas 6.2
Puntuación usuarios
7 estrellas 6.8
13 votos 
 Votar 

La Rebelde (1965)

Título original: Inside Daisy Clover (EE.UU.)

Género: Películas > Drama / Musical / Romántico

Director: Robert Mulligan.

Duración: 128 minutos.

 

Resumen:

Narra las tribulaciones de una joven estrella de cine en el Hollywood de los años treinta. Siendo apenas una adolescente, Daisy se convertirá de la noche a la mañana en una famosa actriz.

Actores:

Natalie Wood, Christopher Plummer, Robert Redford, Ruth Gordon, Roddy McDowall, Katharine Bard, Peter Helm, Betty Harford, John Hale, Harold Gould, Ottola Nesmith, Edna Holland.

Comentarios (2)
Merceditas10
Merceditas10
"¡Alguien ha declarado la guerra!"
Escrita expresamente para Natalie Wood, "Inside Daisy Clover", es una novela del anglo-estadounidense Gavin Lambert (1924-2005), con la que se propuso ilustrar a un fuerte carácter femenino que, a diferencia del común de las chicas que aspiran a realizarse en Hollywood, intenta demostrar que, los principios y los sentimientos del alma, valen muchísimo más que la fama y la abundancia. ¿Conseguirá demostrarlo?

Lambert, quien vivía en Los Ángeles, California, desde 1956, conocía muchas historias acerca del medio cinematográfico, pues además de haber sido biógrafo de Norma Shearer y de Alla Nazimova, también había asistido al director, Nicholas Ray, en "Bigger than life" y en "Bitter victory" como co-guionista. Después, esta misma labor la realizó en "Sons and lovers" y adaptó la obra de Tennessee Williams "The roman spring of Mrs. Stone", y cuando escribió "Inside Daisy Clover", también se ocuparía de la adaptación cinematográfica, buscando que su alegato en contra de la manipulación y la explotación femenina como otra mercancía cualquiera, fuera muy fiel a sus preconcebidas ideas... y ahora que lo pienso, la influencia de Williams se nota en la personalidad de Daisy Clover, como su fuerte carácter y su capacidad para respuestas extremas.

Con producción de Alan J. Pakula, el polifacético director Robert Mulligan, toma de nuevo la rienda de este drama en el que, una muchacha de 15 años -con escasas condiciones de subsistencia y quien vive solo con su anciana madre porque, su padre y su hermana se fueron, cada uno por su lado, desde hace varios años-, desde su modesto negocio de fotografías de artistas, Daisy sueña cada día con ser, también ella, una nueva estrella. Con este propósito, envía una canción suya al Estudio Swan... recibiendo la sorpresa de que es llamada para hacer una audición y de que su figura cae en gracia a la esposa del productor, Ray Swan.

Doblada en sus canciones por Jackie Ward y con coreografías de Herbert Ross, Natalie Wood nos ofrece otra atractiva interpretación que le merecería una nominación al Oscar, como también lo lograra la que hace de su madre, Ruth Gordon, actríz que, por un fuerte lazo de amistad, fuera sugerida por Natalie a los productores. Junto a ellas, Christopher Plummer es la suerte de productor que pretende jugar con los sentimientos de la chica a su antojo, y Robert Redford, es el galán que, en el libro es de definidas inclinaciones homosexuales, pero él acordó que su personaje fuera bisexual al momento de rodar la película. Por cuidados con la censura, la sugerencia de su oculta inclinación, tan solo se hace con alguna frase.

Infortunadamente, mientras la historia convence con su evolucionado papel de la mujer, la narración no avanza lo suficiente desde el ritmo, ni en la eficacia de las acciones, y el nivel emocional se mantiene bastante plano durante buena parte de la historia. Lo salva todo lo que atañe a la relación madre-hija, pero el resto -exceptuando la primera coreografía como profesional de la nueva promesa, que luce muy bien lograda- carece de la pasión y del romanticismo que eran de esperarse en semejante historia.

Por suerte, la secuencia con que se cierra el filme es muy original y magníficamente resuelta por Robert Mulligan, y algo se alienta en nosotros para hacernos sentir que estuvimos ante un filme al menos interesante. [Luis Guillermo Cardona (Filmaffinity)