Harry Potter no ha tenido un buen verano. No sólo ha tenido que aguantar a su autoritarios tíos Petunia y Vernon Dursley y el terror que tienen a sus poderes mágicos, sino que también parece que los mejores amigos de Harry, Ron Weasley y Hermione Granger, le han olvidado, puesto que no han respondido a una sola de sus cartas.
Entonces, repentina y misteriosamente, aparece Dobby, el elfo doméstico, en el dormitorio de Harry y le dice que correrá un gran peligro si trata de volver al Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.
Dobby está tan decidido a evitar que el joven Gryffindor vuelva a Hogwarts que ha impedido que toda la correspondencia de Ron y Hermione llegue a Harry.
Película apta para todos los públicos sin embargo ciertos padres podrían considerar que algún contenido es inapropiado para sus hijos más jóvenes así que deberían tomar ellos la decisión.
Está bastante entretenida. Ojalá hubiese conocido esta saga cuando tenía diez años. Aún así, es más que recomendable, y va mejorando en sucesivas entregas.